La charrería, deporte nacional


Para quienes se dedican a la charrería, esta disciplina les requiere de una gran pasión, de muchas horas de práctica y de una gran condición física.

La charrería va mucho más allá de la ejecución de suertes a caballo o de lucir la majestuosidad de un traje de charro. Se trata de un deporte ecuestre que, como disciplina deportiva, requiere mucho esfuerzo, preparación física y una gran concentración para llevarlo a cabo.



La Asociación Nacional de Charros define la charrería como la práctica de la equitación a la usanza nacional y de las diversas formas de jaripeo, así como una de las tradiciones mexicanas más representativas en la que se exalta el valor, la intrepidez y la hombría del charro, además del brío y la estampa del caballo, enmarcados en una fiesta de música y color.


La charreada es una competencia que puede desarrollarse en distintas modalidades, bien sea individual o por equipos, y/o en distintas categorías. Por equipos, consiste en realizar las faenas charras que son nueve y se integran de diez suertes; pueden competir dos o tres equipos y también un equipo o dos de escaramuza charra, según las características con las que sea convocada la charreada.